sábado, 19 de noviembre de 2016

Analisis del caso nº 4




INFORME DEL CASO Nº 4 (situación de riesgo)

La razón por la que escojo este caso es porque creo que resulta el menos evidente y a la vez el más habitual. Este curso hace hincapié en la necesidad de la prevención, que no es otra cosa que la intervención cuando el acoso todavía no se ha producido pero existe una potencialidad clara.
Descripción del caso: Se trata de un grupo de 31 alumnos con una edad media de 15 años, con un 45 por ciento de chicas. Lo primero que hay que señalar es la incongruencia que se desprende de las respuestas relativas al ambiente general del grupo: en lo que se refiere a la sensación de bienestar, la inmensa mayoría declara que se encuentra bien o muy bien en el grupo y que tiene bastantes o muchos amigos; sin embargo, en el mismo apartado declaran que hay conflictos en la clase y que la falta de orden hace difícil es estudio. En otras palabras: hay conflictos, pero solo afectan a los demás. Sería oportuno preguntarse las razones de una respuesta tan poco sincera. Señalar los conflictos como cosa de “los demás” denota una actitud individualista y evasiva que debería intentar corregirse en el grupo.
A continuación, el programa señala a cinco alumnos con un perfil prosocial, elegidos por sus compañeros como “amables, respetuosos” y dispuestos a ayudar a los demás. Dos de ellos acaparan 12 ó 13 votos de un total de 31, lo que indica que acaparan gran parte de la popularidad de la clase, y son potenciales líderes positivos. Como contrapartida, el alumno nº 3 requiere nuestra atención al ser percibido por tres testigos como un individuo en riesgo de acoso.
La información que arrojan los tres testigos parece descartar que existan agresiones físicas en la persona del alumno nº3. Tampoco le insultan ni le molestan por le móvil; más bien lo que se aprecia es un cierto aislamiento y rechazo, lo cual dificulta en cierta medida nuestra intervención al no tratarse de acciones punibles desde el RRI. Los tres testigos parecen estar de acuerdo en que el joven en cuestión “discute mucho”, lo cual implica que no es percibido como alguien débil; de hecho, parecen de acuerdo en que “sabe defenderse”. Sin embargo, al mismo tiempo es percibido como tímido y muy diferente a los demás, lo cual implica que una falta de habilidades sociales puede estar haciendo imposible su integración en el grupo.

Propuesta de intervención:
El caso debería abordarse desde varias vías:
a)     Entrevista con el alumno nº 3. En ella deberíamos crear el clima de seguridad necesario para que él mismo reconozca sus problemas de integración, que, por otra parte, resultan bastante evidentes para sus compañeros y profesores. Hay que hacerle ver que su bienestar en el centros podría mejorar mucho, así como su rendimiento escolar. También querremos que reconozca su responsabilidad en los problemas que tiene. Podemos aconsejarle de forma individual para que resuelva sus conflictos de forma asertiva, no agresiva, y para que fortalezca su autoestima mediante la práctica en horario extraescolar de algún deporte o actividad que se le dé especialmente bien o que le atraiga.
b)     Sesiones de tutoría: podemos dedicar varias a cultivar las habilidades sociales y a distinguir la respuesta asertiva de la respuesta agresiva en la resolución de un conflicto. Dado que han declarado mayoritariamente que hay conflictos en el grupo estas sesiones no tiene por qué presentarse como vinculadas a la problemática del alumno 3.
c)      Introducción de una metodología cooperativa: sería conveniente que el profesorado del grupo programara actividades desde el prisma de la metodología cooperativa. esto ayudaría no solo a la integración del alumno 23 en un grupo de trabajo, sino a reforzar las relaciones y la cohesión de todo el grupo. A ello se sumarían los enormes beneficios que acarrea esta novedosa forma de organización pedagógica, que no podemos abordar en este informe.
d)     recolocación del grupo- clase en función de las necesidades del alumno 3. Deberíamos sentarlo cerca del número 22, que parece ser su más firme apoyo en el grupo.
e)     Alumnos ayudantes: Dado que no hay una situación de acosos definida, no conviene llamar la atención en exceso sobre el alumno 3. Quizá sería más conveniente formar un pequeño grupo de mediadores que intervinieran de forma genérica en cualquier conflicto (ellos han declarado que en el grupo hay conflictos), independientemente de que el número 3 esté implicado en ellos. Emplearíamos a los alumnos que ha mostrado un perfil más prosocial en el sociograma. Tampoco es este informe el lugar idóneo para explicar los pormenores del programa de alumnos mediadores, que tan buenos resultados está dando en numerosos centros.
f)       Puesta en conocimiento de la situación y de las medidas adoptadas tanto a los profesores que dan clase al grupo como la familia del joven, de manera que contemos con la mirada vigilante y la colaboración de todos ellos.

Los resultados de todas estas medidas se evaluarán mediante las siguientes fuentes de información:

a)     El propio alumno 3
b)     El alumno 22, que será entrevistado al respecto por el tutor, si bien de manera informal.
c)      Los alumnos mediadores, a los que se pedirá informes del grupo en su conjunto.
d)     Los profesores que imparten docencia en el grupo.
e)     La familia del alumno nº 3.

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